Archivo para agosto 2008

Mi Ignorancia

31 agosto 2008

359px-italian_peasant_girl

Me observó la niña campesina, con esa mirada que parece reservada a estas personas de campo, fácil de distinguir pero difícil de interpretar. Sus pasos contagiados de timidez, se entumecían en cada intento por acercarse a mí. Ya habían pasado algunos minutos desde que su actitud había suspendido mi quehacer.

Sus labios, habituados a permanecer callados; prorrumpían en mi admiración pidiendo ayuda: su dolor sobrepasaba esta invalidez verbal impuesta por las costumbres de los mayores.

Extendió su brazo, y señalándome su antebrazo, dejaba ver la picadura de una abeja; el aguijón diminuto tentando a lo invisible. Y yo hombre de ciudad, cansando a la pequeña con preguntas; ¿Cómo?

Mi ignorancia sobre cuestiones rurales me empobrecía frente a los ojos tiernos de esta criatura. En ese escenario; ella rica, yo el más pobre; Ella sabedora, yo ignorante; ella maestra yo alumno.

El Ático

31 agosto 2008

 

Me dijo, con un aire de asombro, ven, he encontrado algo que en cuanto mires, tu corazón se estremecerá; tenia la ligera sospecha, de que aquello calificado de asombroso, suscitaría una decepción más, me parecía haber satisfecho la escala del asombro.

El trayecto hacia lo que había anticipado como lugar de decepción, se descomponía en los criterios artísticos, que juzgan, su conformación; el ático, repleto de cachivaches, objetos familiares engañados de conservar algún valor sentimental, revistas, libros viejos. Con todo esto; alce la voz con la autoridad que me confería lo inoportuno, ¿ha que me has traído aquí?; ¡ya lo había visto!

Mira la luz de la ventana, ha alcanzado, el rincón que parecía invencible; solo pasa en esta época del año; aquella luz iluminaba una hoja suelta de mi diario, que había extraviado años atrás. Leí con la suavidad que regala la serenidad; “Algún día todo será diferente, esto pasará, estaré bien”. Tu asombro, ha encontrado lo que yo había perdido en la cotidianidad; el consuelo dado por esta hermosa vida que me ha tocado vivir.

El Eco De La Desesperación

31 agosto 2008

Down_on_his_luck

Andando el tiempo, me resistí a seguir la marcha que me imponía; me ensombrecía una palabra que nunca jamás había resonado en mi alma; era una pequeña voz que se respondía asimisma en el eco de la desesperación y el temor.

Una vez ajena a mi experiencia, ahora recorría su camino al margen de mis sentimientos; una palabra, en la sorpresa del dominio de mis sentimientos, cual gota de agua, corría paralela a mis emociones. Gota a gota, hasta verme avanzar a tumbos, en tan impetuoso mar de lágrimas.

Lucho por echar mano del civilizado hombre que llevo dentro, pero en mi fuero interno, se que acabare por rendirme; hubiera querido estar allí, abrazarte, decirte lo que tu eras desde la verdad, no desde la humana confortación; fácil y diáfana en las buenas intenciones del corazón humano.

¿Que te ha dejado el suicidio?; A nosotros el dolor más grande; a ti, la falta de oportunidad para verte crecer a nuestro lado; olvidaste lo más importante, que tus amigos también éramos tu familia.

Los Tres Enemigos

28 agosto 2008

Los Tres Enemigos

Tocó el zaguán de aquella vivienda, su entorno eran hiervas y variedad de insectos; todos en provecho de aquel pequeño hábitat. Una voz débil y corta rescatada  por los muros se hizo eco hasta llegar a José. ¡Pase ¡ se escuchó, en realidad no se sentía en su elemento, cada uno de sus movimientos eran guiados por una mezcla de expectativa y curiosidad. Jaló el perno, que aseguraba falsamente aquella puerta; esta acción había alertado a los huéspedes de su presencia, y el primero de ellos salió a su paso; un gato, que sin ser supersticioso, le traía a la memoria el papel de este en algunas novelas de misterio, por esta adjudicación característica alejaba intermitentemente la razón que tan bien le había asistido hasta entonces.

Después de cubrir un trecho, un perro, con aspecto irritable saco un rasgo que hasta entonces se había perdido en la observación de otros; la suspicacia. Ambas creaturas se satisfacían en la seguridad que su lejana  presencia brindaba.

Con cada paso que tomaba, su cabeza era sometida a un análisis de datos, y de veloces conjeturas, esperaba escuchar aquella voz para conducir su dirección, pero era inaudible.

Como quiera que fuera, redobló sus pasos, pero un huésped mas apareció justo en frente de él; su sorpresa se intensificó rompiendo todos los moldes de la escala del asombro.

Una rana que en su croar, repetía ¡vete¡ ¡vete¡ ¡vete¡. La claridad con que llegaban aquellas palabras le hacían dudar de su origen, abrió cuanto le fue posible los parpados, quería ratificar aquel hecho.

Pero no había duda, así era. Entonces de la nada, una joven sentada a la par, con voz de reclamo y queja, dijo. Porque tardaba tanto, solo quiero pedirle un favor, deme ese libro en lo alto de la repisa. Alcanzó el libro y este se titulaba. “como vencer la superstición, la sospecha y el rechazo con el poder del amor”.

Pidió a la mujer, llamar a sus mascotas; pero solo una replica obtuvo. Cuales mascotas me encuentro sola en esta casa. Solo fue capaz de comprender una cosa, sus miedos le habían acechado y el amor seguía esperando.

Noche Fría

28 agosto 2008

beads-of-water 

Contaré lo que atestiguaron mis pupilas; todo aconteció en una noche fría con hálito gélido, penetrante de la soledad; su malestar, por soportar semejante inclemencia, adormeció un par de ideas de manos extendidas.

El lugar se encontraba acondicionado en la comodidad más por el triunfo del pensamiento que por la justificación mobiliaria, distante en ofrecer acogimiento. El aire presumía territorialidad oliente e intransigente. La memoria lesionada por días largos y solitarios dejaba escapar la presencia invisible de objetos; indiferencia airada con la notoriedad.

Una foto clausurada en el espíritu por desafiar al tiempo, y al primer goce de su avistamiento. Atmosfera compuesta de elementos análogos a los sentimientos que fijaron su establecimiento. Dignos de un tiempo, ahora fermentan pasajes nuevos, que tratan de escapar de ellos sin cesar.

Y una gota de agua, arremete con el socorro, que solo en el milagro se puede esperar; se desliza aunque tropezando; se apresura aunque a cada intento pierde su anatomía, no esta segura de dejarse ver, espera llegar, cuando menos, con su humedad a la mirada, en donde sabe, que su anormalidad en aquella atmosfera, será precipitada como rompiente de un esquema difícil de escapar. La naturaleza convulsiva de una gota de agua que muere; hay lagrimas, de quien observa en la noche fría con hálito gélido.

Campo De concentración

28 agosto 2008

800px-august_allebc3a9_-_de_vlinders

Lo que usted ve, es un campo de concentración, procure disimular las veces que le toque el sentimiento de pena, no es ventajoso y si doloroso que estas creaturas avisten signos de misericordia. Se han adiestrado para reprimir suavidades del trato humano. Han sobrevivido a injustas esperanzas traídas desde la pedantería.

Los niños le sorprenderán al fondo de aquellos enrejados que corren a lo largo de los comedores militares, en muchos de ellos las ansias del juego se ha dislocado hasta adoptar una crisis perpetua de angustia.

Que ganaría en anhelar algunas evoluciones infantiles ejecutadas desde el campo de la desdicha. Aunque la imaginación se posara sobre ellos a fin de verles reír o intercambiar palabras, después de algunos momentos, esta avergonzada saldría huyendo. Sus esqueletos sustituyen el tintineo de los metales, su sinfonía la producen el llanto y la desesperanza.

Dos Estrellas

28 agosto 2008

800px-pleiades_large

Has cubierto con tu mano, dos estrellas del firmamento, y con loco afán por describir lo que se encuentra en tu atmosfera, las has empujado, casi diría forzado a hablar. Los nudillos delatan el deseo de retención que ejecutas sobre ellas. Abres tu mano, como quien teme extraviar algo preciado. Y apenas atisbas su esplendor, tu voluntad se reprime sobre esta luz matinal.

Pues la extensión de tu brazo, amplitud del afecto humano, confundió con su luz la distancia irreversible entre esta y aquella.

Mi pensamiento suspiró, dentro de su laberinto verbal, comprendió que aunque la distancia desengaña, al mismo tiempo se aproxima a la velocidad vertiginosa; en su trayecto el pensamiento jamás tropieza. Así es que te regalo dos estrellas del firmamento en la modalidad de la palabra. El nacimiento de ambas está en el molde del pensamiento. Tus manos fueron su refugio, mis palabras fueron su libertad.