Archivos para diciembre 2008

“Tu”

27 diciembre 2008

“Tu”

Me uní con un gesto amigable a su alegría, mi realidad venia de haber sentido su comprensión de mi mundo. Le quería confesar que cuando mi corazón se afiebra, este abre brechas en los movimientos más sutiles. Es casi como sí de repente se encontrase uno en un elemento, donde el verse libre, hiciera a uno correr por pasajes tan deseados por el alma.

Justo al ver descender un haz de luz colado a través de la ventana, mis palabras de afecto se encumbran fingiéndome una vorágine de polvo multicolor. Paisaje moteado con intentos de confundirme, y yo me adentro en el. Antes mi falta de fuerzas accedía aun mundo limitado, pero ahora un subrepticio embeleso ocurrido a favor tuyo me alumbra con nitidez.

Ahora un solo palpitar audible, pone mi timidez en riesgo de propagarse en forma de besos, abrazos y un te quiero. Me atengo confiado a esperar que un segundo nuestro se convierta en una eternidad exclusivamente a cargo de un pensamiento confeso en el silencio.

Tengo el desenlace de esta historia, en la visión de la sangre corriendo por mis venas. De paso, me ha saludado el timbre con que mi imaginación se relaja al hablarme; habla, da un paso, muéstrate tal como eres.

Percepción

17 diciembre 2008

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Estoy aún pensando, como es que tu rostro intercambio el silencio por una sonrisa, tus ojos observadores por la inquietud de ser contemplados. Tus movimientos libres por el  sitio impuesto por mis ojos. Después de semejante acontecimiento, henchido estoy de desatinos, el criterio que me forja el camino adonde mis pensamientos acarrean lo fundamental, solo me traen el reflejo de lo que no soy capaz de ver; te pierdes tras un rayo de luz.

Sueño Recurrente

11 diciembre 2008

 

Sueño Recurrente

Me cuesta enormemente negociar con el destino; siempre que encuentro un corazón hermoso, el puente que me conduce a su descubrimiento, se colapsa, cual terrón de azúcar entre mis manos. Quizás soy parte de un sueño recurrente; tu estas allí, con la disciplina de las almas buenas, pero yo sigo mirando desde el prisma de una morosa realidad.

Acude a mí, socorro, no concedas a la gravedad burlar mis pasos, acierta mi andar en tierra firme, donde el pensamiento aún atiende a la razón. ¿Que historia estoy viviendo?, que ahora mismo me duele el corazón.

Despiértame, cuando amanezca, rompe la conciliación del sueño. Atrévete a desafiar a esta pesadilla con un sobresalto que me cubra de llanto hasta conducirme al alba.

Mis Manos

9 diciembre 2008

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Mira mis manos y veras que no escondo nada, he tratado de darte evidencia de ello desde ayer, cuando tus ojos no las abandonaban; yo se que éstas arrebatan, sujetan y guardan algunas veces. ¡Pero esta vez no¡ Quizás lo que llevan entre sí, es solo el palpitar del recuerdo.

Has pasado por alto que tienes el poder de embellecerlas o afearlas, ¿recuerdas? Cuando me decías que eran de artista, y fieles a esa declaración caminaron en el arte por muchos años hasta tu partida, ¿recuerdas? Cuando de amor las cubriste todas; fieles en tu dicho al tocar, amor encontraron, comprobando las palabras de tu boca.

¿Porque? ahora el reproche pende de ti, mira que suerte han corrido desde que tus palabras son inaudibles. Pero si hablas, puede que tengas razón; esconden la dicha del pensamiento y la verdad del corazón, estrecha mis manos y hazlas escribir para ti.

El Ave Que Nunca LLegó

9 diciembre 2008

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El Ave Que Nunca LLegó

Acomodaba, ansioso pero equilibrado en sus emociones, un par de cuadernos; ensamblados cariñosamente en una bolsa plástica, que tras haberla estudiado, consideró digna de custodiar aquella integridad. La atmósfera especulaba con sus pensamientos cautos pero resbaladizos; cualquier alteración sutil en su entorno, le arrebataba los primeros pilares, que se erguían, para guiarlo a través del umbral de su excursión.

Tengo que registrar, se encomendaba en un dicho auto programado; tienes que registrar todo cuanto tus ojos acrediten a la inteligencia. ¡Es hora¡ el factor sorpresa de la autosugestión, lo uniformó con la vestimenta de la exploración.

Trataba de evocar el silencio con sus pasos suaves y amortiguados; cada desplazamiento hacia la ventana, esmeraba la intensidad de su admiración. Anticipadamente había colocado, las satisfacciones básicas de un ave; agua y alimento fresco esperando obtener a cambio minutos preciosos de contemplación.

Nada ocurrió con el paso de los minutos; el tiempo jugaba, con la relatividad de su paciencia, alterada por descubrirse a solas. Cabizbajo, se permitió un sollozo en la conciencia, mientras su mirada se cruzaba con la vista de los cuadernos. Se imaginaba, entristeciendo a algo o alguien, confesando, no tengo nada que escribir.

Así pues, al compas del trazo de un círculo, recreó un ave; primero acicalo sus alas, con los remansos que en ocasión a sus recuerdos, le parecieron penetrar con transparencia su alma.

Al mismo tiempo que encontraba la formula, para materializar a tan bella creatura: colgando de un hilo abandonaba un trozo de papel, a la voluntad de las alas de su imaginación.

El batir de aquellas extremidades, engalanaban, con el plumón del ave, pensamientos extraviados que se sujetaban, en colaboración con esta obra. El ave pedía mas alimento de la imaginación, y el soplaba, para crear corrientes de aire en donde el planeo, retardara la estancia de su creación.

Obedientemente a sus impulsos recreativos, apiló  decenas de libros, y vio en ellos, sendas estructuras naturales; escalonadas, para hacer avanzar a su ave, en la sensación de distancia.

A cambio de tan recién descubrimiento, empuño una pluma distraída, con la fuerza de los amantes; liberó los cuadernos de su custodia plástica, para emprender tan ansiado viaje.

Una Planta

9 diciembre 2008

Una planta casera se vio de pronto abandonada en mi habitación, como había llegado hasta allí, me preguntaba. Casi marchita, pero aun con signos vitales que descubrían sus hojas desfiguradas por el verde escaso. Un vínculo surgió al instante; vínculo de compasión. En mis manos, esta casualidad, depositaba una oportunidad de salvar o dejar morir. Allí entre el dilema “yo”; perdonar o dejar morir.

El Lenguaje De Un Suspiro

9 diciembre 2008

El Lenguaje De un Suspiro

Introdujo una aproximación visual, que regularizaba al tiempo que se entendía con aquella figura. Esta crecía; y como prueba viva de tan complejo palpitar, su concepción se dislocaba al ritmo que adelantaba sus pasos para observarle.

Cabía en su memoria la posibilidad de satisfacer formas ya definidas, y no obstante de cuando en cuando, de pie, sentenciaba en su andar acercamientos de curiosa e infantil actitud; transformando esta intromisión en impune inocencia.

Empujó su voluntad, para cambiar de sitio, y definir aquella premisa; aun cuando, el devoto estudio de aquella forma, languidecía en su frustración.

Y un suspiro, le involucró en forma perfecta, hacia aquel misterio; que se escondía en la nube de incapacidades del lenguaje humano. Era cierto, su reflejo, estaba brillando en la incorrecta superficie; mapa lingüístico sin contornos parecidos. Un suspiro, profetiza, lo que cubren las palabras, ante la mujer.