Archivos para abril 2010

El Manantial

30 abril 2010

Bajo la indiscreta superficie del manantial los inanimados guijarros cobran la dilatación y contracción del corazón; y, me abrigo con la docilidad del espíritu, sé que, con tal disposición se aprestan los sentidos y si algo ha extraviado la memoria con alegría infantil se la vuelve a encontrar.

Es un pozo semejante a aquel llamado “de los deseos”, mas en lugar de arrojar alguna moneda, su condición establece un abastecimiento mayor; la existencia misma.

El otro día, lleno de espera y a punto de marcharme; las campanillas sobre el dintel de la puerta principal repiquetearon, era yo, burlando a la suerte con grandes brincos, una exaltación lograda con el timbre de aquel curioso artilugio.

En sucesiva calma; los adorables años de infancia se agolparon progresivamente hasta agitar la risa en llanto; pues, quien dudaría que, los sentimientos guardan maleable transformación.

Sin saber como, y sin intención de aclararme la inteligencia en provecho propio, Me volví y te descubrí junto a mí, y es que, aun cuando el itinerario de mi vida me dice que nunca estuviste allí, el sello de los sentimientos proclama tu presencia.

Amantes Vocablos

28 abril 2010

Una liberación de sonidos nació recién la indagación de tu ser ocupó mi recelosa mirada. Sin dictar sonoridad un sopor de la conciencia aquilata la osadía que alumbra lo perdido o lo inquietantemente negado.

No me propuse romper la fantástica percusión de aquella galaxia orbitándola con atrevimiento mayor, esta, mi precaución se debe a que, cuando musito la dulce vibración de tu nombre me destino a un preludio infinito de amantes vocablos.

A hurtadillas engaño a un incipiente despertar del corazón; aun cuando este sentido palpitar representa lo que he deducido y argumentado como fuente viva de mi alma sedienta.

Tus largos cabellos dorados seducen un remanso al que amurallado me sentía a salvo; si aspiro con intención de alivio termino por impregnarme mucho más de las ansias de descubrirme en tu presencia.

Y si en franca lid decido dar fin al paradigma recreado en mis desvelos, pronto, sin previa confirmación cristalizas la revelación con cada signo inequívoco de cuanto correspondes a esa alegría ensoñada.