Archivos para febrero 2013

Soñolienta conciencia

17 febrero 2013

shaded angel

A veces cuando delicadamente recojo una de las memorias en las que te hayas tú, me gana el fervor de un esfuerzo sobrenatural porque tu repentina presencia es sorpresa incomprensible; tal vez, evidencia de mi aspiración hacia una fe mayor y, mi deseo inmediato es dejarme alumbrar por ti, posada bajo esos paradisiacos rayos de sol a los que les infundes majestuosidad.

Soy soberano creyente de mis intuiciones apenas se dibuja en ellas el angelical esbozo de tu sonrisa, mi calmo avanzar en ese brillante reflejo de tiempo me resulta complaciente estancia de una cálida mañana cuya delicia me hace abrazarme a la esperanza cual hoja salvada de marchitarse pronto.

Y luego al calor de ese brevísimo y glorioso amanecer doy fe de mis agitados sentimientos frente a un mundo mudo con la absoluta potencia de mis fuerzas como si ellas verificaran cuanto procura callar la meditada y dolorosa reflexión. No he aprendido a detenerme una vez que he sido arrebatado por este rapto de sensibilidad.

Corrías pequeña creatura, tan delicada como fuerte a través de los coloridos paisajes creados por mis profundos afectos que me parecían comunes, me gustaba seguirte con la mirada y experimentar reencontrarme contigo cuando después de tu jadeante cansancio cambiabas de dirección hacia mí accidentalmente.

En tu corta carrera llena de inocentes equilibrios reposaba mi profunda gratitud por la vida. De ti afloraba mi fortaleza recién revelada, bastión de mis serenidades. Temía no obstante muy dentro de mí que, si procuraba ir a tu encuentro podría desviar tu alegría que era mi gozo y condenar la víspera de un júbilo desconocido y reservado.

No puedo comprender, y tal circunstancia me duele más que una noche que se apaga frente a la luz de mis ojos, aquel loco instante en que mi corazón alumbrado por la conciencia se volcó aturdido para confesarte con febril vehemencia cuanto te amaba aunque ya para entonces mi corazón languidecía incrédulo frente a tu sombra.